Mes: agosto 2017

Santiago Trancón – Por qué soy políticamente alarmista

Lo confieso: soy políticamente alarmista, radical, antropológica y cuánticamente. Es como si la vida me hubiera atado al mástil de una galera y no tuviera más remedio que gritar “¡barco enemigo a la vista!”. Puedo equivocarme y confundir un submarino con un cachalote de cincuenta toneladas, pero no que se aproxima una amenaza. Y segunda confesión: me siento cada vez más como Ulises; grito y nadie me oye, porque todos han decidido taparse los oídos con la cera de las industriosas abejas, tímpanos bien protegidos. La soledad del alarmista es la peor de las soledades.

Alarmista es quien, por obligación, por ineludible responsabilidad, grita ¡al arma! cuando ve llegar a las puertas de tu casa, de tu corral, de tu guarida, una amenaza peligrosa que puede acabar contigo y con todos los tuyos. Digo de tu casa para que te enteres y no pienses que estoy hablando sólo de la mía. Alarmar es alertar con vehemencia de aquellas situaciones en las que el tiempo es fundamental para poder reaccionar y organizar, primero una eficaz defensa, y luego un eficiente ataque que aleje, a ser posible para siempre, la amenaza descubierta.

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Antonio Robles – ¿Qué pasará el 1 de octubre?

Qué pasará el 1 de octubre? Es la pregunta más recurrente después de esa otra que solemos largar en el ascensor para salvar la distancia hasta el rellano de tu piso: ¡Ufff qué sofoco! ¿Cuándo bajarán estos calores?

Son de esas preguntas pretenciosas que parecen detener la historia y no son más que flatulencias que pasan tan rápido como han venido. Lo escribió Josep Pla y lo manejó con maestría Albert Boadella: «El nacionalismo es como los pedos, que sólo gustan a quien se los tira».

Situada la seriedad de la pregunta en su justa medida, pasemos a contestarla. El 1 de octubre pasará lo que ha venido pasando estos últimos 40 años: la culminación de una estación más del Calvario según Puigdemont. Son el pueblo elegido, y solo un pueblo elegido se puede permitir plantear una campaña electoral con Artur Mas de Moisés separando las aguas del Mar Rojo.

¿Les suena el vía crucis de Cristo, también conocido como la vía dolorosa o las estaciones de la cruz? según la tradición cristiana fueron las dificultades y vejaciones que debió sufrir Cristo en su camino a la crucifixión para salvar a la humanidad.

Si fijan exactamente en este martirologio la respuesta a la pregunta podrán obtener la respuesta.

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