Medio ambiente

UN DESARROLLO SOSTENIBLE QUE PROTEJA EL MEDIO AMBIENTE Y LUCHE CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO

 

El actual modelo energético, basado en el gas, el petróleo, el carbón y las centrales nucleares, debe modificarse hasta ser sustituido cuanto antes por energías limpias y sostenibles (aire, sol, agua, biocombustibles). Hemos de hacer frente al cambio climático, que tendrá graves consecuencias dada la especial vulnerabilidad de la Península Ibérica. El cambio climático no es una amenaza, sino ya una alarmante realidad que avanza de modo invisible cada día. En menos de un siglo las consecuencias pueden ser catastróficas para la economía de nuestro país, pera también para la salud y el bienestar de las personas, que habrán de enfrentarse a cambios drásticos en nuestras costas y a una desertización de gran parte de nuestro suelo. Ya se ha iniciado esta degradación con la desaparición de especies de aves, de insectos y de vegetales, transformando ecosistemas únicos y de enorme riqueza ambiental. El cambio climático nos empuja a una revolución tecnológica incesante que obligará a reorganizar la producción y, por consiguiente, también el mundo del trabajo y del consumo.

En contra de lo que se supone, España tiene suficiente capacidad para generar toda la energía necesaria para el consumo y la industria. La capacidad de producción de electricidad del conjunto de las centrales españolas es de más del doble de la necesaria, mientras que la red de transporte está saturada, que es donde radica el mayor problema. Otra mentira interesada que ha de desmontarse es que España tiene que importar electricidad. España exporta más electricidad que la que importa. Lo que no se corresponde con esta situación es que el precio de la energía eléctrica en España sea uno de los más elevados de Europa.

El principio general de la producción y el consume energético ha de ser la descarbonización de la industria, favoreciendo la proliferación de actividades económicas y empresariales de baja intensidad en carbono, lo que a menudo coincide con un alto valor añadido. Hemos de reducir drásticamente la producción y emisión a la atmósfera de gases de efecto invernadero. El principal origen de los estos gases es la producción y uso de energía (aproximadamente un 80%). En cuanto al ámbito de actividad donde se produce, destacan la industria, los edificios (residenciales, comerciales y públicos) y el transporte.

 

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