Ernesto Ladrón de Guevara – El poder del lenguaje para modelar el pensamiento

Quien controla los mecanismos ocultos del lenguaje domina el poder de manejar a las comunidades humanas. El filólogo judío Victor Klemperer, víctima de la persecución nazi, describía estos procesos totalitarios de control mental en su obra “La lengua en el III Reich”, de la misma manera que lo insinúa Orwell en su novela “1984”.

Este control puede instrumentarse a través de la deformación del sentido semántico de las palabras, dándoles una connotación negativa o peyorativa. O bien modificando el código ordinario en el que se expresan las personas, haciendo un “lavado cultural” mediante el cambio de los usos naturales en los que se comunican, o pasándoles a otros códigos que de forma artificial transforman los significados a través de la sustitución de los significantes.

Me ha ocurrido uno de estos días. Formé un grupo de wasap con unos amigos de una sociedad en la que participo para darles la posibilidad de adquirir   unas participaciones de lotería de Navidad de “Hablamos Español”, Asociación que pretende mediante el impulso de una Iniciativa Legislativa Popular la defensa de los castellanohablantes sin menoscabo del resto de lenguas de España…

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Santiago Trancón – Banalizar el sufrimiento

El dolor. El sufrimiento. El abatimiento. La desesperación. La angustia. El desmoronamiento. El miedo. El desgarro. El ahogo. La indefensión. La impotencia. La rabia. El odio. El desánimo. La depresión. La amargura. La humillación. El desprecio. La pobreza. La enfermedad. La desgracia. La pena.

Sentimientos. ¿Quién puede medir, contar, describir, valorar el sufrimiento diario de los millones de personas que viven a nuestro alrededor? Me refiero al sufrimiento cuyo origen no es el azar, ni el destino, ni el que procede de lo incontrolable de la naturaleza o de nuestra propia fragilidad física, sino al causado por otros seres humanos, que es la mayor fuente de dolor y sufrimiento que padecemos.

La indiferencia, el desprecio, la traición, el engaño, el rechazo, el insulto, el ignorar, borrar o negar las consecuencias de nuestros actos, o sea, todo el dolor que provocan, la cadena imparable de sufrimiento que una decisión u otra puede causar en los demás; tener en cuenta esa variable decisiva que determina el valor de nuestros actos (el grado y la cantidad de sufrimiento que podemos causar a los demás), debería ser un principio siempre presente en nuestra vida, algo que habría de aprenderse a valorar en la escuela, un aprendizaje básico.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Antonio Robles – Ni un duro del Parlament para la pensión de Forcadell

Según las reglas del Parlamento de Cataluña, bastan 2 años en el cargo de presidente del mismo para cobrar una pensión vitalicia. Aparte de considerar un privilegio insultante para millones de trabajadores que han de cotizar toda una vida para cobrar una pensión de miseria, Carmen Forcadell ha desempeñado su cargo para obtener ese derecho durante el periodo que ha delinquido.

La pregunta es directa: ¿Merece tal derecho alguien que, para obtenerlo, ha delinquido durante su ejercicio? ¿Merece un privilegio alguien, cuyo periodo temporal que habilita tal derecho, coincide con el tiempo que le sirvió para planificar, desarrollar y concluir un delito de prevaricación, malversación, sedición, rebelión, y el resto de actos delictivos que actualmente están siendo juzgados por el Tribunal Supremo?

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Antonio Robles – Política e ideología en la escuela

Hay que sacar la política de las aulas“, oímos decir insistentemente estos últimos días. Puedo comprenderlo, la declaración de independencia de Cataluña ha dejado al descubierto el adoctrinamiento escolar llevado a cabo, de forma enmascarada, desde que Pujol llegó a la presidencia de la Generalidad, en 1980. Aunque casi nadie ha querido ver ni escuchar, y menos evitar. De hecho, ya hay denuncias del abuso, y los jueces han admitido a trámite la primera causa contra ocho profesores de un colegio de Seo de Urgel. Bienvenido sea, el final de la impunidad. Pero no es el adoctrinamiento sino el atolondramiento conceptual ante el problema lo que quiero remarcar hoy.

No es cuestión de sacar la política de las escuelas, sino la ideología partidista. De hecho, si los adolescentes y la sociedad en general tuvieran claros los conceptos básicos de lo que es un Estado democrático de Derecho, jamás tendrían la menor oportunidad farsantes como Puigdemont, que han vendido, en nombre de la democracia, lo que es un asalto al Estado de Derecho. Se aprovechan de la ignorancia inducida y del abuso doctrinal, que un ejército de maestros gestionan en recintos escolares convertidos en madrazas del catalanismo.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

dCIDE propone un programa de mínimos al bloque constitucionalista

Centro Izquierda de España (dCIDE) propuso a los partidos constitucionales el pasado viernes, 3 de noviembre, un programa de mínimos ante las elecciones autonómicas de Cataluña del 21 de diciembre de 2017. La propuesta de mínimos no ha prosperado en una coalición previa a las elecciones, esperemos, que al menos lo tengan como base en un pacto de gobierno si suman la mayoría el día 21, o como referencia para actuar juntos desde la oposición si los nacionalistas lograran armar la suya.

Lea la noticia haciendo click aquí

Santiago Trancón – Decir es también hacer

Del dicho al hecho hay un trecho… muy estrecho. El lenguaje es quizás el fenómeno humano más complejo: no sólo encarna el misterio de la conciencia, el paso de la mente al cuerpo, sino que cumple tantas funciones que es muy difícil abarcarlas, analizarlas y relacionarlas entre sí. Porque el lenguaje denota, expresa, señala, revela, oculta, engaña, miente, ordena, impulsa, excita… y todo esto es hacer, que es algo más que decir. Reflexiono sobre la función y el poder del lenguaje a propósito de la extravagante teoría del tancredismo mariano, que ha introducido en el Derecho una distinción insólita: la de que sólo hay delito cuando se producen actos efectivos y probados que puedan ser considerados como tales… ¿Por quién? ¡Por el Gobierno!

Se aprobó en el Parlamento catalán una Ley de Transitoriedad y Desconexión que anulaba la Constitución, pero eso todavía no era ni delito ni nada, se podía seguir adelante hasta… ¡Hasta que esa ley produjera efectos constitutivos de delito! Rajoy pintó una línea roja en el agua y, claro, ni la tinta llegó al río. Ya con el 155 en marcha, si por él fuera, lo ideal sería seguir en punto muerto, meter un poco de ruido (no mucho) con el motor arrancado, pero sin sacarlo del aparcamiento, no sea que si salimos a la calle las turbas independentistas acaben subiéndose al capó y destrozando el coche, una imagen de humillación y violencia que vale más que mil palabras encubridoras.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Ernesto Ladrón de Guevara – Cuanto peor, mejor

Tenía en cartera escribir el segundo acto que da continuidad al artículo anterior, pero voy a hacer un inciso esta semana con una valoración de un aspecto nada irrelevante del auto judicial que abre el procesamiento del gobierno sedicioso catalán suspendido en virtud de la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española.

El aspecto concreto que voy a comentar, de dicho auto, tiene una trascendencia y significación tan fundamental que a mi juicio contextualiza y explica todas las imputaciones que subsiguen a lo largo del auto. Es fundamental tener como contexto del auto esas líneas redactadas por la juez, pues son de tal relieve y gravedad que no pueden escapar a los ojos de ningún observador imparcial propio del ámbito jurídico o externo, tanto por su claridad expositiva como por su valor incriminatorio. No me he resistido a la tentación de redactar esta interpretación que a continuación expongo.

La Juez de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ha imputado y privado provisionalmente de libertad a los miembros del Gobierno secesionista, a la espera de la extradición del presidente y los consejeros presuntamente huidos.  Este hecho ha provocado la falaz acusación al Estado de un encausamiento político contra los sediciosos. Como no podía ser de otra manera la alcaldesa de Barcelona no pierde ocasión para poner en solfa las resoluciones judiciales. Hay que preguntarse en qué manos se encuentra una ciudad tan importante como Barcelona cuando se permiten expresiones de su más alta mandataria que sojuzgan las actuaciones derivadas del Estado de Derecho. Yo si fuera contribuyente de la ciudad condal pondría en cuestión las decisiones de la edil que lejos de gobernar bien los intereses de los barceloneses se mete en camisa de once varas que son ajenas al mandato consistorial, incitando a la contestación a las instituciones del Estado.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Pau Guix – La Cataluña real sube al escenario

Estas últimas semanas la Cataluña real se ha hecho presente no sólo en dos multitudinarias manifestaciones sino a diario en las calles, en los trabajos, en los domicilios, en los bares, en los medios de comunicación, en las asociaciones, en la Administración catalana, en los colegios profesionales, en definitiva, en donde siempre había existido pero donde callaba por una ley del silencio impuesta con coacciones y bajeza moral por el omnipresente nacionalismo, esa ideología del odio, de carácter totalitario y uniformizador, que ahora debe rendir cuentas en los tribunales por rebeldía, sedición y malversación del dinero público, es decir, de los recursos de todos los catalanes y del resto de españoles que viven en mi amada tierra.

Pero si esto ha sido posible es porque una parte de la Cataluña real –al menos una pequeña parte– ya lleva mucho tiempo hablando y denunciando los horrores del nacionalseparatismo que han llevado a Cataluña a una situación económica impensable – con casi 2.000 empresas fugadas en un mes– y a una situación social de división y
fractura de la ciudadanía desconocida desde la época de la Guerra Civil Española. Vaya aquí mi homenaje a muchas personas y asociaciones que han hecho esto posible gracias a su actividad, militancia y publicaciones a lo largo de las tres últimas décadas (no los citaré porque el listado es extenso y sería injusto dejarme a una sola de ellas fuera).

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Santiago Trancón – Trampa a la vista

Quisiera escribir y aplicar mi mediana capacidad reflexiva a cualquier otra cosa. Pero ahí está, insistente, obsesiva, la realidad política que se impone con su crudeza, su tozudez, su resistencia a ser analizada. El ejercicio de la razón tiene su ritmo, sus reglas en busca de cohesión y coherencia. El ritmo de los acontecimientos es otro, sigue otras reglas que apenas podemos captar y comprender porque no responden a la misma lógica, sino a esa otra invisible, inaprensible que es “la fuerza de los hechos”.

Dicho de otro modo: la fuerza de la realidad. Tan despreciada, tan arrinconada, tan ignorada, sin embargo, ahí está, imponiendo a todo lo demás la consistencia de su propia materialidad, su dinámica interna, algo así como el movimiento de las placas tectónicas, sometidas al empuje del magma en combustión, ese fuego que late en el corazón de la Tierra.

Que la realidad, al ofrecer su resistencia, se haya convertido en nuestra última esperanza, en salvaguarda de lo más valioso que tenemos, la unidad y la convivencia, no debe hacernos olvidar hasta qué punto es frágil el equilibrio y la cohesión social, el orden y la integración que un sistema democrático como el nuestro logra establecer.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

José Antonio Llamas – Octubre Rojo

El cielo del atardecer del 21 de octubre pasado, en la ciudad de Barcelona, es rojo sangre. Las nubes, diseminadas y traslúcidas, están siendo atacadas por las llamaradas del sol que va cayendo sin remedio dentro de las fauces del mar. En el Camp Nou, el bullicio del partido del Barça-Málaga, y en el paseo de Les Corts, la manifestación en pro de la excarcelación de los ‘Jordis’ deshilachándose en una profusión de ‘esteladas’ a hombros de jóvenes y gentes de buen ver.

Desde buena mañana, cerca de allí, en una esquina de la Avenida de Madrid (casualidad) un nutrido grupo de personas, reunidas en el centro cívico Pere Quart, están fundamentando un nuevo partido político, de nombre dCIDE (Centro Izquierda De España) como refugio en sus huidas de otras formaciones (Pesoe, UPyD, Ciudadanos, y del viejo PC) Son los rojos del tardofranquismo aquel. Al menos cinco leoneses entre la representación de varias regiones, saludan al cronista y a Ana, su mujer. Miguel Barajas, Santiago Trancón. En medio de la discusión, se hace el silencio y alguien comunica a la asamblea que el gobierno central ha decretado la aplicación en Cataluña del artículo 155 de la Constitución. Los enseñantes, muchos de los presentes, certifican que ha llegado el momento de rescatar las competencias en educación y terminar con el incumplimiento de la ley que permite la enseñanza en castellano a quienes así lo deseen, y que nunca se cumplió.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Pau Guix – Rufián Iscariote y las treinta piezas de plata

Estas tres últimas semanas la Cataluña real ha hablado. Ha dicho en voz alta ¡basta! Basta ya de esta situación anómala en cualquier democracia avanzada, basta ya de deslealtad institucional, basta ya de fractura social, basta ya de desertización económica y empresarial, basta ya de agitprop en los medios de comunicación, basta ya de adoctrinamiento escolar, en definitiva, basta ya de vivir bajo el pernicioso, malévolo y ominoso yugo del nacionalismo que ha secuestrado las instituciones catalanas y las ha puesto al servicio exclusivo de su ideología supremacista y de su casta dirigente.

Hoy mismo se ha consumado el segundo golpe de Estado a nuestra moderna democracia, orquestado por el nacionalseparatismo catalán. Pero que en una democracia occidental avanzada haya podido acaecer algo así es harto difícil de entender si no ha habido quienes han ejercido de colaboradores necesarios para la propagación de este mal que asola Cataluña y aqueja a los catalanes. Son aquellos que han entregado Cataluña a los nacionalistas por 30 piezas de plata o su equivalente político del apoyo parlamentario. Cataluña –y me refiero al conjunto de sus habitantes– ha sido, desde la restauración de la Democracia en España, siempre la moneda de cambio de los acuerdos parlamentarios de los dos partidos políticos mayoritarios, PP y PSOE, para afianzarse en el poder a costa de pactar con el nacionalismo y en pago entregarle muchas piezas de plata –entiéndase competencias– que jamás deberían haber sido entregadas, como la educación ya que sin ésta difícilmente habríamos llegado a la situación actual.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Antonio Robles – La independencia me importa un carajo

No es la independencia, sino la impunidad lo que arruinará finalmente lo que queremos evitar. Ni adelanto electoral, ni pactos de conveniencia: restablecimiento de la legalidad y castigo a los culpables. Así son las sociedades adultas.

El mal no está en la independencia en sí, sino en lo que la ha hecho posible. El mal no está en el artículo 155, sino en carecer de conocimiento, pericia y coraje para restaurar la verdad y el respeto por la democracia en Cataluña. Hay que devolver a las palabras sus significados auténticos, librarse de las emociones que nos hacen impunes y utilizar las instituciones para lo que fueron concebidas: la escuela para ilustrar, la policía para servir a la ley, los medios de comunicación públicos para informar con neutralidad y el Gobierno para solucionar problemas, no para crearlos.

Y si el adelanto electoral solo sirve para escurrir el bulto, como si aquí no hubiera pasado nada, es hora de ciscarnos en Rajoy, Pedro y Albert por convertirse en cómplices de los golpistas. De los actuales y de los que saldrán de la escuela en el futuro.

¿O acaso unas nuevas elecciones pueden redimir del incumplimiento de la Constitución y de los desplantes al Estado de Derecho? ¿Qué legado pedagógico estamos dejando a nuestros adolescentes si les transmitimos el desprecio por la ley? En Cataluña ya lo sabemos. Y es desolador.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Antonio Robles – La reforma constitucional es la penúltima trampa

Si se llegase a un acuerdo dialogado de no agresión para desactivar, pero no enmendar, los pasos dados por el nacionalismo hacia el independentismo, si la aplicación del 155 solo sirviese para convocar nuevas elecciones, pero no para erradicar el veneno inoculado en el corazón y en la mente de los catalanes, entonces no habríamos avanzado ni un milímetro hacia la lealtad constitucional, sino hacia un escenario irreversible de comportamientos mafiosos y ruptura con España. El mal no está solo en la insolencia demostrada estos últimos días con la voladura del Estado de Derecho en Cataluña, sino en la mentalidad supremacista y sectaria de dos generaciones deformadas por el adoctrinamiento escolar, la propaganda étnica de TV3 y la ayuda fraudulenta al rencor de los presupuestos de la Generalidad.

Si el Gobierno y la oposición se empeñan en buscar una salida digna a los golpistas para no verse obligados a reprimir sus previsibles algaradas callejeras, den por seguro la insurrección sistemática contra todo cuanto llegue del Estado.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Santiago Trancón – ¿El único que no se ha enterado?

El más ciego, el que no quiere ver. El más necio, el que se cree listo. El más cobarde, el que se cree astuto. El más mentiroso, el que se cree su mentira. El más culpable, el que consiente el delito. El más peligroso, el que no quiere ver el peligro. El más sordo, el que no escucha. El más lelo, el que no entiende lo que le dicen, ni leyéndolo. El más mezquino, el que encubre su traición. El más inútil, el que ni actúa ni deja actuar. El más cínico, el que disimula su impotencia. La mayor desgracia, que sea Presidente del Gobierno de España.

Triste y dramática hora en que uno tiene que escribir lo que escribe, decir lo que dice, pensar lo que piensa, sentir lo que siente, señalar lo que ya es diáfano hasta para los murciélagos que surcan el aire crepuscular. El cabestro cabecea, sin embargo, y duda: ¿Por dónde suena el esquilón? ¿Por dónde se vuelve a los corrales? Vean lo que a día de hoy todavía no entiende el registrador:

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Joan Ferran – Milongas, no gracias

No nos vengan con milongas, lagrimitas, ni villancicos buenistas. En cualquier país europeo un individuo megáfono en mano, encaramado sobre la capota de un vehículo policial destrozado y arengando a las masas es carne de detención inmediata e interrogatorio. En cualquier democracia occidental -que se precie- impedir la labor y la libertad de movimientos de funcionarios públicos, que actúan a las órdenes de un juez, deviene un delito de obstrucción de la justicia. En cualquier parte del mundo excitar, e incitar, a una muchedumbre para que cerque, insulte y vilipendie a las fuerzas de seguridad puede conllevar consecuencias penales graves… ¿O no, amigos?

Pero desgraciadamente el nuestro es un país en el que abundan los papanatas, los pijoprogres con mala conciencia, los tibios y los aprovechados. Y mucho me temo que toda esa fauna va a acabar sobreactuando por los platós, jodiendo la convivencia y vendiendo falsas bondades para seguir perpetuándose.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Victor Hugo – ¿Saben aquell que dui?

¿Saben aquell que DUI que los “catalanes” somos los que más vías hemos transitado en nuestra “Historia de la Eternidad” al pasar ya por la escocesa, la quebequesa, la checa, la lituana, la eslovena y, ahora, la kosovar…y que, esas vías, no son más que las sonrientes y amables máscaras que ocultaban la verdadera faz del nacionalismo, la faz de la guerra y el enfrentamiento civil?

¿Saben aquell que DUI que necesitamos una “Mediación” para que, desde nuestro “breviario de podredumbre”, implícitamente aceptemos lo inaceptable, esto es, una cínica equidistancia entre un estado de derecho democrático y constitucional y un movimiento de masas violento, corrupto y fascista…protagonizado, todo sea dicho, por alguien a quien nadie votó?

¿Saben aquell que DUI que éramos business friendly y que íbamos a experimentar el “govern dels millors”, y que lo que estamos viviendo es una fuga de empresas a más velocidad que la fuga de cerebros…quedándonos no sólo sin in-intel-inteli-gen-ci-a, sino también, posiblemente, sin trabajo, sin recursos?

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Antonio Robles – El día que la bandera española salió del armario

Puigdemont y su revolución de los tramposos ha logrado lo que los españoles fuimos incapaces de conseguir en estos últimos 40 años, legitimar la bandera española y nuestra Guardia Civil.

Hoy, 12 de octubre de 2017, conmemoración de la Hispanidad y Día Nacional de España, miles de banderas rojigualdas han vuelto a inundar las calles de Barcelona, desinhibidas, alegres, como lo hicieran solo hace cuatro días para levantarse contra el golpe de Estado pergeñado desde las propias instituciones del Estado en Cataluña.

Sin lugar a dudas, ese 8 de octubre se recordará por muchas cosas: por la irrupción de la mayoría silenciosa, por la manifestación del millón de catalanes no nacionalistas, por el 2 de Mayo catalán para evitar ser extranjeros en su país, pero, sobre todo, porque ese día se legitimó la bandera española como símbolo de todos los españoles.

Durante cuatro décadas hemos sufrido en silencio el estigma de la bandera nacional como símbolo franquista; durante cuatro décadas, todo el que la portase era considerado ultraderechista. Sin más, porque sí…

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Antonio Robles – El gatillazo separata de Puigdemont

No sé qué fue más desolador, si el gatillazo independentista de Puigdemont, o la incapacidad de los representantes del constitucionalismo presentes en el hemiciclo para darse cuenta cabal de la tragedia histórica que se estaba oficiando, y para dar cuenta adecuada a dicha tragedia. Equivocaron el tono y confundieron el interlocutor. No era Puigdemont, sino la prensa y mandatarios internacionales, Europa, el mundo entero. Era a ellos a quienes debieron dirigirse para desenmascarar la farsa antidemocrática de estos nuevos fascistas posmodernos, que se autodenominan a sí mismos como antifascistas.

Era Europa y su nacionalismo del S.XXI. Esa era la batalla que había que dar, pues ese es el caldo de cultivo donde pretenden extender su influencia. Muy al contrario, entraron al trapo como si se tratara de una tertulia más de las muchas que pueblan nuestros medios. Si acaso se salvó Inés Arrimadas al describir la base supremacista del nacionalismo. Eso sí, con chascarrillos vistosos, y no con la descripción y denuncia de la exclusión real de ese supremacismo en nuestras escuelas, contra la lengua y la nación de unos niños y el adoctrinamiento de todos.

El discurso del honorable golpista se vertebró sobre tres pilares:

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Santiago Trancón – El resurgir del sentimiento nacional

Estábamos tan ocupados en combatir el nacionalismo, que nos olvidamos de defender el sentimiento nacional. El nacionalismo convierte la nación en mito para justificar el supremacismo y la xenofobia; vive de construir un enemigo al que odiar; se alimenta de exaltar lo propio y denigrar lo ajeno. En el caso del nacionalismo catalán, vive del odio a España, del rencor a todo lo español. Así, desde sus orígenes. Para encubrir su racismo (todo nacionalismo es necesariamente racista), el nacionalcatalanismo de hoy se ha dedicado a identificar a España con el fascismo y el franquismo. Para odiar al otro primero hay que degradarlo; convertirlo en facha es el camino más corto y más fácil. Este recurso les ha funcionado a los nacionalistas. Tanto, que hasta la izquierda ha caído en su trampa y les ha ayudado a “legitimarlo”.

Pero rechazar el nacionalismo no implica negar la legitimidad del sentimiento nacional. Hasta hoy, acuciados por la necesidad de romper el cerco ideológico nacionalista, no habíamos tenido tiempo para hacer la distinción entre un sentimiento natural, sano y legítimo, como es el sentirse español, que se fundamenta en reconocer lo propio, en apreciarlo y valorarlo en sí mismo, y no en el rechazo de nadie, y otro sentimiento negativo, basado en el rencor y el odio, en el desprecio y la exclusión de los otros, a los que se considera diferentes (para no llamarles inferiores). Podemos hablar de sentimiento nacional frente a sentimiento nacionalista.

Es algo más que una distinción morfológica. Alrededor de cada adjetivo se conforman campos semánticos diferentes. Nacional alude a conceptos como nación política, derechos de ciudadanía, democracia, igualdad, diversidad, libertad, Estado de derecho. El otro, nacionalista, encierra conceptos como nación étnica y lingüística, derechos históricos, uniformidad, supremacismo, Estado totalitario.

Para leer el resto del artículo haga click aquí

Pau Guix – Cautivos del mal

La Cataluña tribal, la Cataluña paleta, la Cataluña adoctrinada en los colegios, la Cataluña inducida a la letargia de la razón mediante las consignas de los medios nacionalseparatistas, la Cataluña xenófoba y supremacista, la Cataluña –de la imposición– monolingüe, la Cataluña del odio y el rencor, la Cataluña que venera a terroristas como Otegui y Sastre, la Cataluña del relato propagandístico 24/7 de la TV3, la Cataluña del enésimo desacato de las sentencias judiciales, la Cataluña victimista que finge falsas agresiones policiales –y que se sirve de ellas para hacer AgitProp en redes sociales– con total impunidad, en definitiva, la grotesca caricatura de lo que realmente debería ser Cataluña y no es, finalmente está en pie de guerra.

Votaciones ilegales en urnas de Ali Babá –nunca un nombre fue más apropiado­ fuera de su contexto–, censo sin garantías legales, ubicuos creyentes votando 4 veces o más, urnas llenas antes de empezar la votación, el uso de niños como escudos humanos, la desaparición del Estado de Derecho en Cataluña, la sedición institucional y de grupúsculos violentos –ya sean de la CUP, de ERC, Comuns, podemitas o cualquiera de sus violentos amigos antisistema de toda Europa a los que han invitado a la fiesta–, el totalitario e injustificable uso político de la policía autonómica, los episodios de acoso, ataques e insultos a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado –que obedecían órdenes judiciales–, la fuerza como razón, el desprecio como gesto, la negación de la realidad como principio,  el odio como credo, este conjunto se ha convertido en el día a día de esta Cataluña que se halla bajo el yugo nacionalista.

Para leer el resto del artículo haga click aquí